Una cuestión de salud

Decidí reinscribirme al gimnasio. Había estado yendo durante el verano, pero a las pocas semanas de arduo estiramiento y contracción muscular me comenzó a entrar una pereza de esas en que te ves en la necesidad de superar tu propio record de creatividad sólo con el afán de encontrar la excusa perfecta para claudicar con dignidad.

Así que decidí que, entre el gimnasio y mis emprendimientos online, no me quedaba tiempo para prepararme un almuerzo decente y completo, y terminaba comiendo sanguchitos de pavo parada en medio de la cocina y con la malla todavía puesta. ¿Dónde se ha visto? Tenía que dejar el ejercicio, era una cuestión de salud.

Seis meses de insana culpa después, desempolvé la malla, la metí en la mochila, fui a comprarme una casaca de Adidas para darme valor – y para ver si esto del amor al deporte se me da por ósmosis- y volví a formar parte de esta secta de aficionados a la salud.

Y digo lo de “aficionados a la salud” porque la doctrina de wellness también tiene su lado WTF!. Habemos los padawanes que nos iniciamos en el culto al cuerpo porque tenemos una genuina preocupación por nuestra grasa abdominal (y la medimos y acariciamos con frecuencia sólo para comprobar que sigue estando en el mismo lugar donde la dejamos hace quince putos minutos) y están los que yonoséparaquévan.

Como las semi-diosas de apellido compuesto, que suelen entrevistar en las revistas domingueras, que tienen el cuerpo de sus sueños (y de los tuyos), el trabajo de sus sueños (y de los tuyos) y el marido de sus sueños (¡y de los tuyos!), y cuya rutina física consiste en: salir a esquiar, bucear, correr, andar en bicicleta y tomar clases particulares de pole-dance. Los fines de semana se dan un baño de leche con jengibre en la tina, no sin antes recibir un masaje Thai con aceites orgánicos.

Lo que más te impresiona de estas entrevistas no es la frase: “Mi secreto es mantenerme activa, sana y energética”, sino la parte final en la que dicen: “… y me estreso fácilmente”. WTF!

what-the-fuck

Anuncios

4 comentarios en “Una cuestión de salud

Señora, señor, ¡deje su comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s